Cheesecake

¿Hay algo más adictivo que un cheesecake bien hecho?
El postre de las mil texturas. Base crocante; seguida por la esponjosidad y cremosidad del queso; y cerrando con la gelatinosa, levemente viscosa, cobertura.
Suave, dulce, crocante y con un toque de acidez ¡Equilibrio y sabor en su máximo esplendor!

Dificultad
Difícil
Ingredientes
Base crocante
  • Galletitas Lincoln 100 g
  • Manteca derretida 70 g
  • Azúcar 50 g
Crema de queso
  • Azúcar 200 g
  • Agua 50 cc
  • Huevos 2 u
  • Yemas 3 u
  • Crema 180 cc
  • Queso crema 290 g
  • Gelatina sin sabor 15 g
  • Agua 75 cc
  • Ralladura de 1 limón
Cobertura
  • Pulpa de fruta (arándanos, frutillas, frambuesas, moras, etc) 150 g
  • Gelatina sin sabor 7 g

Preparación

    Base crocante:

  1. procesar las galletitas junto con el azúcar y la manteca fundida.
  2. Cubrir la base de un molde desmontable con la mezcla y llevar a la heladera.
  3. Crema de queso:

  4. Realizar un almibar a 120°C con el azúcar y los 50 cc de agua.
  5. Batir las yemas y los huevos a punto blanco y cuando el almíbar haya alcanzado su temperatura verterla en forma de hilo (aparato bomba). Continuar batiendo hasta enfriar.
  6. Batir la crema a medio punto y mezclarla con el queso crema y la ralladura de limón. Añadir esta preparación al batido de yemas.
  7. Hidratar la gelatina con los 75 cc de agua, regenerarla e integrarla a la mezcla anterior.
  8. Cubierta:

  9. Hidratar la gelatina, mezclarla con la pulpa de fruta y colocarla sobre la crema de queso una vez solidificada.
  10. Armado:

  11. Colocar la crema de queso sobre la base crocante ya fría.
  12. Llevar a la heladera hasta que enfríe y solidifique.
  13. Una vez frío, desmoldar y cubrir con la pulpa de fruta en forma pareja y servir.
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